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Un viaje al pasado en el Casco Viejo panameño

Publicado Octubr 18, 2018 en Categories Es Blog Destacadas Cultural Activities

La Casa Museo Carlos Endara no es  solo un vivo homenaje al mayor fotógrafo panameño de la historia. Además, es un hermoso ejemplo de cómo viajar al pasado, sin moverse ni un milímetro del hoy.

Todos, al menos en alguna ocasión, hemos soñado con viajar en el tiempo. Muchos sienten una curiosidad irresistible por el futuro y sus posibilidades de fantásticos y múltiples avances. Pero no son pocos los que desearían dar un mayúsculo salto hacia atrás en el tiempo, para internarse en las secretas esencias y experiencias de aquello que no está más. No hace mucho descubrimos una riquísima manera de hacerlo y queremos compartirla contigo. Logramos viajar al pasado sin abandonar el presente y, mejor aún, sin salir de las calles del Casco Viejo panameño.

Carlos Endara es  el mayor fotógrafo en la historia de Panamá, aunque no nació aquí. Vino muy joven desde su natal Ecuador para sumarse a la fiebre que había desatado la construcción del Canal Francés, primer intento de realizar una vía interoceánica entre el Atlántico y el Pacífico. Imagínate. Era el año de 1886 y el joven Endara llegó a una Panamá que se agitaba en una gran ebullición. Todo prometía prosperidad en la capital panameña, ciudad que se transformaba a gran velocidad. El joven Endara había estudiado dibujo y pintura en Quito y al llegar a la ciudad de Panamá se encontró con una urbe vitalísima y cambiante. Difícilmente podría imaginar que con el tiempo llegaría a ser el responsable visual de registrar las múltiples transformaciones urbanas expresadas en la gente, los paisajes y las edificaciones.  

Recepción del primer estudio de Carlos Endara. En la fotografía Victoriano Endara, hermano y socio de Carlos.

A lo largo de cinco años, entre 1899 y 1904, Carlos Endara viajó a París para dedicarse al estudio formal de la fotografía. Luego de su retorno a Panamá, estableció un estudio fotográfico, que abrió al público en 1910. En su interior vivía un mundo lleno de creatividad y fantasía, que ofrecía una particular experiencia a quienes posaban para los retratos. Producto de su viaje, Endara había traído varios telones de fondo pintados a mano con motivos pastorales y exóticos, con plantas y flores e imágenes del océano.

Pero el inquieto fotógrafo no se dedicaba a registrar en exclusiva a los más adinerados y poderosos miembros de la sociedad panameña. También retrataba a miembros de otros niveles socioeconómicos, así como familias mestizas y componentes de diversas etnias. Además, salía a las calles cada día, para convertirse en un auténtico cazador de imágenes de la vida cotidiana. Por su lente pasó todo tipo de gente, en un claro intento por registrar la rica diversidad humana que habitaba la ciudad.  Endara se dedicó a plasmar en imágenes muy vitales, los aspectos más palpitantes de la urbe, tanto personas como edificos o espacios públicos, interiores de casas privadas y monumentos.

También se especializó en la realización de fotografías grupales. En ellas, Endara reflejó la vibrante energía de la generación que fundó la República panameña. Sus imágenes incluyeron agrupaciones de doctores e ingenieros; servidores civiles y enfermeras; estudiantes y bomberos; policías y hombres de negocios; funcionarios, profesores y miembros de agrupaciones deportivas, religiosas y sociales.

Fotografía por Carlos Endara. S.M. Beatriz Luthas de Limchin, primera Reina del Carnaval, 1925.

Inevitablemente, los años pasaron y nuestro Casco Viejo cayó en un largo período de abandono, que afortunadamente hemos dejado atrás. Pero durante la fase más ruinosa, Mario Lewis, un apasionado de la fotografía panameña, descubrió la existencia de la original casa de Carlos Endara en la que se ocultaban los negativos del fotógrafo. La primera vez que ingresó a la casona abandonada, Mario Lewis se sintió asombrado: “Sentí, proporciones guardadas, lo que debió experimentar el arqueólogo británico Howard Carter al descubrir en 1922 la tumba del faraón Tutankamón en el Valle de los Reyes. Me vinieron a la memoria personajes vinculados a nuestra historia patria y antepasados que ocho décadas atrás habían estado en este mismo lugar posando para don Carlos Endara.”

Estudio restaurado de Carlos Endara. En primer plano, la gran cámara Century, utilizada por el fotógrafo.

Hoy, la Casa Museo Endara es al mismo tiempo un centro para preservar y exponer al público las obras del legendario fotógrafo, y un ejemplo maravillosamente restaurado de las viviendas en el Casco Viejo de aquella época. Cuando la visites, podrás retornar al pasado, sintiendo en carne propia los espacios y los objetos de otro tiempo; y experimentarás, aunque sea por un rato, otra forma de mirar el mundo; otra forma de vivir.