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Una fiesta de todos los colores.

Publicado Julio 1, 2018 en Categories Es Blog Destacadas Cultural Activities

Por primera vez la Semana del orgullo LGBT se realizó en nuestro Casco Viejo. Fue un ejemplo de inclusión y diversidad; de reflexión y fiesta. Por supuesto, Las Clementinas fue parte del extraordinario festejo.

En ocasiones, las palabras parecen no ser suficientes. A veces, una palabra no alcanza a expresar la vida intensa que palpita detrás de ella.


 
Me refiero, en esta ocasión, a la palabra fiesta. Y es que había pensado comenzar esta entrada al blog con esta frase: “La semana del Orgullo LGBT en el Casco fue una verdadera fiesta”. Entonces me di cuenta que me estaba quedando corto; que hacía falta mucho más para comprender la magnitud de esta semana única, de esta fiesta incomparable.

Sin duda, ya lo sabes: la Semana del Orgullo LGBT es un evento que se realiza en todo el mundo, con la intención de hacer más visible, de manera positiva, a la población LGBT y sus múltiples aportes a la comunidad. Pero casi siempre se asocia este evento a su parte más sensual y festiva, dejando en un plano secundario, el lado más intelectual y reflexivo. Este año en Panamá, tuvimos foros académicos, talleres educativos, seminarios de emprendimiento y ferias de trabajo. Tampoco se descuidó la parte artística. Por eso pudimos disfrutar de  exposiciones fotográficas y artísticas, presentaciones teatrales, comedia Stand Up, muestras de cine LGBT, promoción turística, conciertos musicales y actividades de integración social. Fueron 35 los expositores y, como era de esperarse, Las Clementinas participó activamente en el evento, ya que fuimos los anfitriones del atractivo seminario: El poder del turismo diverso.

Todo inició con la izada de la bandera. No una, ni diez. Más de 150 banderas arcoiris inundaron el Casco con sus colores de tolerancia y diversidad. La más importante de todas, la mayor, se izó justo en la Plaza de la Catedral, sin duda el espacio más significativo de nuestro Casco Viejo y de la Ciudad de Panamá. No sé si conoces lo que quieren decir los 7 colores de la bandera, pero aparte del evidente simbolismo correspondiente a una comunidad diversa, estos colores simbolizan la vida (rojo), el sentido curativo (naranja), la luz del sol (amarillo), la naturaleza (verde), la paz y armonía (azul) y la fuerza de espíritu (morado o violeta). Y a la par de la simbólica izada de la bandera, por primera vez  en Panamá, el Instituto Nacional  de Cultura también iluminó su fachada con los colores de la Bandera  del Orgullo LGBT.


 
Quizás te estés preguntando las razones por las que el Pride Week se celebra en junio. Seguramente un poco de historia no nos vendrá nada mal. Junio no es casualidad. Fue en ese mes (con exactitud, el 28 de junio de 1969) cuando la policía irrumpió en el Stonewall Inn de Nueva York. Se trataba de un bar gay situado en la calle Christopher del Greenwich Village. Aquella noche, las autoridades ingresaron con violencia extrema, con la excusa de que los presentes mantenían conductas sospechosas. La reacción fue casi inmediata. Surgieron de modo espontáneo disturbios y revueltas contra el abuso de autoridad. Las protestas duraron varias noches y resultaron el punto de partida para el impulso del Movimiento de Liberación Gay y la lucha moderna por los derechos de la comunidad LGBT. Luego vendrían las conmemoraciones, los eventos, los desfiles. Y desde aquella lejana noche de junio, esta celebración no ha hecho más que crecer.


 
La Semana del Orgullo LGBT en Panamá cerró con un desfile que fue la síntesis de la alegría y festividad de toda la actividad. Todos participamos del desfile: visitantes y locales, habituales y turistas. Fue una tarde apacible y llena de música, una fiesta colorida y armoniosa. Para describirla mejor, te dejo con la palabra de un participante del desfile. Su experiencia es más que elocuente:

Este fue el primer Pride en el que he participado. Desde semanas antes había mucha emoción por todas las manifestaciones que uno podía ver (las banderas por todo el Casco, por ejemplo). Creo que además,la frecuente aparición de  los temas sociales, como el matrimonio igualitario, en los medios y las redes sociales generaron mucho entusiamo en todos. Ese día fui con varios amigos y la sensación de comunidad era muy fuerte, creo que esa fue mi parte favorita. El lugar potenció mucho esa sensación. El Casco, por cómo está configurado, se siente un sitio muy íntimo, aparte que ver a la gente bailando y saludando en los balcones fue muy bonito.

Y si bien la fiesta ya vio su final, nosotros esperamos la próxima Semana del Orgullo LGBT con verdaderas ansias.

Sin duda será una nueva ocasión para disfrutar y aprender en comunidad, los valores más profundos de la diversidad y la tolerancia. Una nueva oportunidad también para que nosotros, en Las Clementinas, nos reafirmemos como un espacio LGBT Allied.

Sin duda será otra fiesta. Una gran fiesta.